La Promesa Scout


     Una parte importante del espíritu scout es la idea de autosuperación y compromiso. Y este espíritu tiene su máxima expresión en la Promesa Scout, algo que comparten todos los scouts del mundo, sin excepción.

     La Promesa es un compromiso que el scout realiza con todos los scouts del mundo pero, sobre todo, consigo mismo. Este compromiso no incluye sólo aspectos scouts, sino que afecta a todos los ámbitos de su vida.

     Cada cual tiene que reflexionar en qué quiere basar su Promesa y por qué. En este sentido suele ser muy importante la figura del padrino: Un scout, mayor que él y que ya ha hecho su promesa , que guía al aspirante a la hora de decidir cómo planteársela, de valorar si está listo para hacerla, etc.
     El padrino sirve de guía, pero sólo uno mismo establece sus metas para la Promesa, sus pequeños compromisos personales… Y decide el momento en que está verdaderamente preparado para realizarla.
     Antes de la ceremonia se celebra la llamada “Vela de Armas”. Los aspirantes a hacer su promesa pasan una noche reflexionando sobre la misma, a veces acompañados por otros scouts que ya la han realizado que quieran dar su visión y compartir sus experiencias.

     El texto de la Promesa es el siguiente:

 “Yo por mi honor, y con la gracia de Dios, prometo servir fielmente a mi patria, ayudar al prójimo en toda circunstancia y cumplir fielmente la ley scout.”

     Y esta es la ley Scout:

  1. El scout es digno de confianza. 

  2. El scout es leal. 

  3. El scout es útil y ayuda a los demás. 

  4. El scout es hermano de todos. 

  5. El scout es respetuoso. 

  6. El scout reconoce en la naturaleza la obra de Dios y la protege. 

  7. El scout termina lo que empieza. 

  8. El scout afronta las dificultades con alegría. 

  9. El scout es austero y trabajador. 

  10. El scout es sano, sincero y honrado. 

     La Promesa se realiza normalmente en la etapa de Pioneros, ya que es cuando el scout ya tiene más consciencia de las cosas que hace, tiene más libertades y responsabilidades a la hora de decidir su futuro próximo y no tan próximo. Aunque no es obligatorio hacerla en esta rama (ya que si alguien entra al grupo en una rama superior, la podría hacer igualmente).

     En la mayoría de asociaciones y grupos hay versiones más “Light” de la promesa dentro de las ramas inferiores:
     Los Castores tienen la Promesa del Castor, los Lobatos la Promesa de los Lobatos.
     Estas promesas son esencialmente un compromiso con la unidad, y generalmente equivalen también a una responsabilidad mayor dentro de la rama.
     En la rama Ranger. En algunas asociaciones se realiza la llamada “Carta Ranger”, equivalente a la promesa en esta rama. Es un compromiso del ranger consigo mismo, con la unidad y con el grupo.

     La realización de la promesa no implica que el joven deba haber demostrado ser un “perfecto” Scout. Es un punto de partida, no la línea de meta.
     El hecho de que promete “Hacer lo mejor” se refiere a hacer un esfuerzo personal en la medida de la capacidad de la persona. Desde una perspectiva educativa, el esfuerzo es tan importante como el logro del objetivo. El esfuerzo es de carácter personal, y el progreso sólo puede ser evaluado en términos de cómo el joven era antes.
 Al hacer la promesa delante de sus compañeros, el joven hace de su compromiso un acto público. Esto no sólo hace que el compromiso personal sea “Oficial”, sino que también simboliza un compromiso social con los demás en el grupo.

     A lo largo de su vida, un scout puede decidir renovar su Promesa, cambiando algunos de los puntos en los que se basó inicialmente. Normalmente se consulta con el padrino y, si se decide renovarla, se hace una nueva Vela de Armas y, en ocasiones, una nueva ceremonia de Promesa.
     Para todos los scouts, el día en que hacen la Promesa es uno de los más importantes de su vida.

     Para terminar les dejamos un breve texto que habla de lo que puede representar la Promesa en el día a día de quien se la toma en serio:

“La Promesa es como llevar una linterna en una excursión nocturna. El paisaje no cambia al ser iluminado, ni disminuye el cansancio de la marcha, pero el que tiene la linterna ve mejor cómo es la espesura y camina con un poco más de seguridad.
El peso de la linterna le puede exasperar a veces, o las sombras producidas hacerle imaginar feroces fantasmas, pero gracias a la linterna será más difícil que tropiece y caiga, y se sentirá satisfecho de poder prestar ayuda a los demás.”


0 comentarios:

Publicar un comentario